En vista del creciente estancamiento –colapso, en algunos lugares- de la economía mundial, resulta importante considerar la última ocasión en la que el planeta sufrió condiciones semejantes, esto es, la década de 1930. A partir del conocimiento histórico de dicho proceso es posible extraer lecciones para la actualidad.
El pasado
El colapso posterior a 1929 tanto en el próspero Estados Unidos como en el crecimiento inestable de Alemania, anunció la Gran Depresión a escala mundial de 1930, que llevó a la bancarrota a los productores de materias primas, provocó el estallido de guerras comerciales y la desintegración del sistema bancario. Esta serie de acontecimientos sacudió la confianza popular en la capacidad del capitalismo para garantizar el suministro de bienes y por ello los historiadores de la economía han destinado mucho tiempo a su comprensión. En esta investigación el énfasis fue puesto tanto sobre el colapso de la economía norteamericana (Romer, 1993) como en la inestabilidad de la economía mundial (Temin, 1989).