Con la fundación de la revista L’Ordine Nuovo -que pasó por fases diversas-, Gramsci intentó desarrollar una teoría y una práctica política que tenía en el problema de la educación un elemento constitutivo esencial. Desde entonces, en 1919, hasta el momento de su encarcelamiento, en 1926, atravesó por tres diferentes momentos de elaboración y que serán objeto de esta exposición. Un primer momento en el cual Gramsci prioriza la escisión, el antagonismo y la auto-actividad de los trabajadores frente al capital en el propio proceso productivo capitalista en ciernes. Educación se confunde con auto-educación. El momento siguiente es el de la necesidad de educar al partido comunista, recién fundado, particularmente su dirección. El tercer momento es pensado como necesidad de educar al educador de las masas, reflexión que aparece en la acción de la resistencia antifascista, como una posible síntesis, pero que sería madurada en los Cuadernos de la Cárcel, tópico que ya no hace parte de este texto.
Cualquiera sea el punto de vista de quien intervenga en la realidad histórica, no hay muchas dudas de que la teoría socialista y la cultura marxista, junto con el movimiento obrero y sus instituciones tradicionales -los sindicatos y los partidos de masas-, sufrieron una rotunda derrota en el último cuarto de siglo. Independientemente de la corriente político-ideológica a la cual se adhiera, el hecho es que la desintegración de la URSS afectó decisivamente a las organizaciones políticas y culturales de los sectores subalternos, que sufrían ya una pesada presión desarticuladora, inducida por la ofensiva del capital en crisis, que provocó transformaciones significativas en la propia composición del mundo del trabajo.
El inicio del nuevo milenio marca una nueva fase en el empeño de construcción e implantación del Imperio Universal de Occidente. El espectacular ataque, cargado de simbolismo, perpetrado contra instalaciones del Estado morteamericano y del capital financiero otorgó el motivo para que el Imperio desencadenase una ofensiva en diversos frentes, buscando ampliar el control militar sobre todo el planeta, dentro del cual el Afganistán y el Asia Central son apenas lo más evidente. La llamada "guerra contra el terrorismo", enmascara los fundamentos contradictorios de nuestro tiempo, y que sustentan el dominio del Imperio.
Querido amigos y compañeros de Herramienta:
En nombre del Instituto Astrojildo Pereira, de la revista Novos Rumos y en el mío propio, tengo el gusto de expresar mis calurosos saludos y el deseo de un buen y provechoso trabajo en el camino que inician, y puede ser preparatorio del encuentro de revistas marxistas de América Latina.
La idea de entablar un debate sobre el papel que cumple (o debe cumplir) una revista marxista hoy es de gran importancia y puede servir como hilo conductor de ese encuentro y de otros que seguramente se producirán. Una política cultural de izquierda, para la refundación teórico/práctica del socialismo/comunismo y que apunte a la reorganización del sujeto político antagónico al orden del capital, sin precipitaciones y sin sectarismos, hoy puede y debe unir a mucha gente.