Casas, Aldo

Nació en Córdoba, en 1944. Es militante del Frente Popular Darío Santillán (FPDS), e integra el Consejo de redacción de "Herramienta. Revista de debate y crítica marxista" y aporta al Portal latinoamericano Darío Vive. Antropólogo, colaboró en el Proyecto Ubacyt de Estudio sobre Resistencia y Protesta Social y estuvo a cargo del Seminario "Poder, política y procesos de resistencia: problemas y enfoques en Antropología Social" (FFyL-UBA, 2008).Participó en diversas cátedras libres de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Mar del Plata. Trabajos suyos han sido incluidos en libros de reciente publicación, como Pensamiento crítico, organización y cambio social (2010), Primer Foro Nacional de Educación para el Cambio Social (2010), Reflexiones sobre poder popular (2007). Es autor de Drogadicción, salud y política (2002) y del libro Después del estalinismo. Los Estados burocráticos y la revolución socialista (1995) con el seudónimo Andrés Romero. Fue compilador de Escritos sobre revolución política, de Nahuel Moreno (1990) y de los trabajos reunidos en Un siglo de luchas. Historia del movimiento obrero argentino (1988), y redactor del Programa del MAS (1985). Comenzó su actividad política en el movimiento estudiantil a principios de los años sesenta, ingresó en 1965 al Partido Revolucionario de los Trabajadores y militó sucesivamente en el PRT-La Verdad, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y el Movimiento Al Socialismo (MAS). Como periodista y activista internacionalista, residió en Venezuela, Portugal, España, Francia y Polonia. Durante más de tres décadas, escribió regularmente para diversas publicaciones nacionales e internacionales del movimiento trotskysta. En 2002 confluyó, junto con compañeros de diversas tradiciones políticas, en el colectivo Cimientos y, como parte del mismo, se sumó al FPDS en 2007.

Diez años después...

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 I

  
Mirando hacia atrás, las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 no representan sólo dos días de rebelión que, sobreponiéndose al Estado de sitio y el asesinato de casi tres decenas de compañeros, fué capaz de terminar con el desgobierno de la Alianza y de la Rúa. Reconocemos y saludamos, la potencia destituyente del pueblo en la calle y los tumultuosos aunque limitados ensayos instituyentes orientados a devolver el manejo de la cosa pública al pueblo, expresados en los movimientos piqueteros, las asambleas populares, las fábricas recuperadas y otras múltiples expresiones de autoactividad y autoorganización popular. A partir de ese formidable cimbronazo, es toda una década la que está en disputa. Algunos pueden creer que esta pelea política y simbólica quedó cerrada con el 54% de los votos a Cristina Kirchner. Es evidente, por cierto, el espaldarazo a la gubernamentalidad que de esto se deriva. Pero no debemos quedar presos del espejismo de la política institucional, que supone a la población como una sumatoria de individuos aislados y pasivos. Ese es un ensueño reaccionario: la estadística electoral no reemplaza ni anula el antagonismo social, las genuinas aspiraciones a cambiar la vida, las diversas tradiciones, experiencias y organizaciones entre las cuales muchas conservan destellos destellos de la gesta del 19 y 20 de diciembre. Por eso el presente no es lo que nos dicen machaconamente los discursos de la Presidenta, la realidad es para nostros un ramillete de posibilidades, condicionadas pero no cerradas. El futuro nunca está escrito por anticipado, ni cabe en una urna: siempre surge de la lucha de clases y de la lucha política. Surge, surgirá, de los sueños, la organización y el proyecto – fecundados en este caso por la memoria de la insurrección y de los caidos en aquellas jornadas- que seamos capaces de lanzar al ruedo.

Los desafíos de la transición. Prólogo del autor

Autor(es)

Este texto intenta trasmitir experiencias, saberes y opiniones que exceden lo personal, porque surgen de luchas compartidas con muchas y muchos. Después de un breve pasaje por la juventud comunista, a principios de los años sesenta, ingresé en 1965 al Partido Revolucionario de los Trabajadores y viví logros, frustraciones e invalorables experiencias de millares de luchadores anticapitalistas y antiburocráticos: en el PRT-La Verdad, luego en el Partido Socialista de los Trabajadores y en el Movimiento Al Socialismo. La militancia internacionalista me llevó a compartir esfuerzos con compañeros de otros países y latitudes: en Venezuela (1973), en Portugal (1975), en España (1977), en Francia (1981) e incluso en Polonia (1989) y participé en innumerables reuniones y debates del movimiento trotskista internacional. Las experiencias acumuladas en ese trayecto relativamente extenso no fueron pocas y creo apreciarlas más y mejor desde que, autocríticamente, asumí errores e insuficiencias teóricas en esa larga marcha.

La clase trabajadora a diez años de la rebelión popular

Autor(es)

En el curso del presente año y con pocos meses de diferencia, habrá una nueva elección presidencial (la tercera desde 2003) y se conmemorarán diez años de la rebelión popular que puso fin a la presidencia de Fernando de la Rúa. Acontecimientos tan distintos están sin embargo relacionados. Aquella irrupción popular “destituyente” conmovió hasta las raíces del régimen y tuvo como respuesta, tras algunas semanas de total incertidumbre, el transitorio mandato de Eduardo Duhalde y, algunos meses después, la salida electoral que puso a Néstor Kirchner en la Casa Rosada, iniciando una gestión que se prolonga en la de Cristina Fernández de Kirchner.

El levantamiento no revolucionó la estructura socioeconómica del país, pero transformó sustancialmente el panorama y las reglas del juego político, los equilibrios internos del establishment y el comportamiento de las clases subalternas.  

Las diferentes caras de la crisis

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Las caras de la crisis son efectivamente muchas. Podemos hablar de crisis financiera, de crisis de sobreproducción y sobre acumulación mundial, de crisis alimentaria, crisis energética, crisis geopolítica-militar, crisis tecnológica, crisis del sistema mundial de Estados, crisis ambiental y urbana, crisis civilizatoria...
Por razones de tiempo y mayor claridad, me inclinaré en este caso por agrupar esta multiplicidad de rostros en tres: la crisis económica sistémica, la crisis ecológico-ambiental y la crisis civilizatoria.  Más que tres caras de una sola cosa, conviene pensar en tres procesos de crisis que convergen y se entrelazan: cada una tiene características y ritmos propios, pero al mismo tiempo se potencian y modifican mutuamente. Por eso mismo, también nuestras respuestas deben tratar de enfrentar a cada una de ellas, sin perder de vista que es preciso encontrar una salida verdaderamente efectiva y revolucionaria para el conjunto de la crisis: un cambio social radical, un cambio político, económico y civilizatorio que termine con el capitalismo antes de que el capitalismo termine con la humanidad y con la vida misma. Lo que muchos llamamos “el socialismo del siglo XXI”.
Examinemos en primer lugar la crisis económica. No estamos ahora frente a otra de aquellas crisis cíclicas con que el capitalismo buscaba cada tanto enfrentar sus contradicciones. No para resolverlas, porque no podría hacerlo, sino pateándolas para adelante y desplazándola al extender la explotación a nuevas regiones de la tierra o nuevas áreas de la actividad social. Aunque preparando así nuevas y mas severas sacudidas que, inexorablemente, implicaban mayores sufrimientos y explotación para los de abajo. 

Las diferentes caras de la crisis

Autor(es)

Las caras de la crisis son efectivamente muchas. Podemos hablar de crisis financiera, de crisis de sobreproducción y sobre acumulación mundial, de crisis alimentaria, crisis energética, crisis geopolítica-militar, crisis tecnológica, crisis del sistema mundial de Estados, crisis ambiental y urbana, crisis civilizatoria...

Por razones de tiempo y mayor claridad, me inclinaré en este caso por agrupar esta multiplicidad de rostros en tres: la crisis económica sistémica, la crisis ecológico-ambiental y la crisis civilizatoria.  Más que tres caras de una sola cosa, conviene pensar en tres procesos de crisis que convergen y se entrelazan: cada una tiene características y ritmos propios, pero al mismo tiempo se potencian y modifican mutuamente. Por eso mismo, también nuestras respuestas deben tratar de enfrentar a cada una de ellas, sin perder de vista que es preciso encontrar una salida verdaderamente efectiva y revolucionaria para el conjunto de la crisis: un cambio social radical, un cambio político, económico y civilizatorio que termine con el capitalismo antes de que el capitalismo termine con la humanidad y con la vida misma. Lo que muchos llamamos “el socialismo del siglo XXI”.
Examinemos en primer lugar la crisis económica. No estamos ahora frente a otra de aquellas crisis cíclicas con que el capitalismo buscaba cada tanto enfrentar sus contradicciones. No para resolverlas, porque no podría hacerlo, sino pateándolas para adelante y desplazándola al extender la explotación a nuevas regiones de la tierra o nuevas áreas de la actividad social. Aunque preparando así nuevas y mas severas sacudidas que, inexorablemente, implicaban mayores sufrimientos y explotación para los de abajo. 

Andrés Alfredo Méndez (1943-2010): ¡Hasta siempre!

Autor(es)

Nuestro compañero y amigo Andrés Méndez falleció el 3 de enero de 2010.
 
Impulsor de Herramienta desde los primeros pasos de la publicación, integró formalmente el Consejo de redacción desde el número 11, allá por 1999 y fue un incansable trabajador en las más diversas empresas asumidas por el colectivo. No sólo escribió artículos. Tradujo y corrigió innumerable cantidad de trabajos que, gracias a ello, llegaron a nuestros lectores. Su labor fue determinante para la edición de muchos libros, entre los que vale destacar -porque fue uno de sus últimos empeños y la envergadura e importancia del mismo- la versión en castellano de Las finanzas capitalistas. Para comprender la crisis mundial (de Suzanne de Brunhoff, François Chesnais, Gérard Duménil, Michel Husson y Dominique Lévy). Recuerdo también que estuvo a su cargo la coordinación y revisión final de Los sentidos del trabajo (de Ricardo Antunes). Andrés fue asimismo uno de los fundadores del grupo de los Economistas de Izquierda, al calor de la crisis del 2001, participando e impulsando todas las actividades del EDI desde entonces. Y por si todo ello fuera poco, se dio tiempo para cursar una Maestría en Periodismo, participar regularmente en diversas radios alternativas, en actividades relacionadas con la aprobación de una nueva Ley de Radiodifusión, etcétera...  

Andrés Méndez (1943-2010): ¡Hasta siempre!

Autor(es)

   Andres Mendez por Federico Martedi
 
 Nuestro compañero y amigo Andrés Méndez falleció el 3 de enero de 2010.
 
Impulsor de Herramienta desde los primeros pasos de la publicación, integró formalmente el Consejo de redacción desde el número 11, allá por 1999 y fue un incansable trabajador en las más diversas empresas asumidas por el colectivo. No sólo escribió artículos. Tradujo y corrigió innumerable cantidad de trabajos que, gracias a ello, llegaron a nuestros lectores. Su labor fue determinante para la edición de muchos libros, entre los que vale destacar -porque fue uno de sus últimos empeños y la envergadura e importancia del mismo- la versión en castellano de Las finanzas capitalistas. Para comprender la crisis mundial (de Suzanne de Brunhoff, François Chesnais, Gérard Duménil, Michel Husson y Dominique Lévy). Recuerdo también que estuvo a su cargo la coordinación y revisión final de Los sentidos del trabajo (de Ricardo Antunes). Andrés fue asimismo uno de los fundadores del grupo de los Economistas de Izquierda, al calor de la crisis del 2001, participando e impulsando todas las actividades del EDI desde entonces. Y por si todo ello fuera poco, se dio tiempo para cursar una Maestría en Periodismo, participar regularmente en diversas radios alternativas, en actividades relacionadas con la aprobación de una nueva Ley de Radiodifusión, etcétera... 

Pasado, presente y futuro del socialismo

Autor(es)

A 20 años de la caída del muro de Berlín.

El final y los principios
Hace 20 años, cuando se demolía el Muro de Berlín y la implosión del mal llamado “socialismo real” aceleraba la restauración del más salvaje capitalismo, incluso en la China conducida por un partido llamado comunista, circulaba en los países del Este esta broma: “¿Sabe que es el socialismo? Es el camino más difícil y tortuoso para pasar del capitalismo al capitalismo”. Mas allá de su irónico cinismo, el chiste ilustraba el abismo que separaba las realizaciones prácticas del “socialismo” (estalinizado o socialdemócrata) de los iniciales ímpetus emancipatorios del movimiento obrero y revolucionario.
Para considerar con perspectiva histórica semejante desastre, vale recordar las amargas reflexiones con las que Carlos Marx denunció el oportunismo que tempranamente impregnó al Partido Socialista Obrero de Alemania (luego Partido Social Demócrata Alemán). En la carta con que presentó su crítica, afirmaba que ese programa (conocido como Programa de Gotha) era “absolutamente inadmisible y desmoralizador” porque los dirigentes que lo redactaran habían admitido “el chalaneo con los principios”. 

Pasado, presente y futuro del socialismo

Autor(es)

A 20 años de la caída del muro de Berlín.

El final y los principios
Hace 20 años, cuando se demolía el Muro de Berlín y la implosión del mal llamado “socialismo real” aceleraba la restauración del más salvaje capitalismo, incluso en la China conducida por un partido llamado comunista, circulaba en los países del Este esta broma: “¿Sabe que es el socialismo? Es el camino más difícil y tortuoso para pasar del capitalismo al capitalismo”. Mas allá de su irónico cinismo, el chiste ilustraba el abismo que separaba las realizaciones prácticas del “socialismo” (estalinizado o socialdemócrata) de los iniciales ímpetus emancipatorios del movimiento obrero y revolucionario.

Para considerar con perspectiva histórica semejante desastre, vale recordar las amargas reflexiones con las que Carlos Marx denunció el oportunismo que tempranamente impregnó al Partido Socialista Obrero de Alemania (luego Partido Social Demócrata Alemán). En la carta con que presentó su crítica, afirmaba que ese programa (conocido como Programa de Gotha) era “absolutamente inadmisible y desmoralizador” porque los dirigentes que lo redactaran habían admitido “el chalaneo con los principios”.  

Jornadas “90º aniversario de la Revolución Rusa” en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Intervención de Aldo Casas

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“Octubre de 1917 no evoca tanto un conjunto de “lecciones” (que de ser tales estarían, necesariamente, envejecidas), sino el aún-no de la revolución, lo que no ha sido, pero puede y merece ser. Es, si me permiten la expresión, un recuerdo del futuro!”

Intervención de Aldo Casas (integrante del consejo de redacción de la revista Herramienta y miembro del colectivo Cimientos) el 1 de noviembre de 2007 en las Jornadas “90º aniversario de la Revolución Rusa” en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires.

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