Braga, Ruy

Sociólogo brasileño, especialista en sociología del trabajo. Departamento de Sociología de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de San Pablo, donde coordina el Centro de Estudios de los Derechos de la Ciudadanía (Cenedic). Entre sus publicaciones más recientes se encuentran A política do precariado: do populismo à hegemonia lulista (San Pablo: Boitempo, 2012) y A pulsão plebeia: trabalho, precariedade e rebeliões sociais (San Pablo: Alameda, 2015).

La crisis brasileña y el retorno de la lucha de clase

Autor(es)

 

Presentación

En general, los análisis de la crisis por la que atraviesa actualmente el país acostumbran hacer hincapié en los “errores” promovidos por el gobierno de Dilma Rousseff en la conducción de la política económica heredada del gobierno de Lula da Silva. Muy frecuentemente, es posible observar opiniones que atribuyen el desorden de la economía a la tendencia del actual gobierno a controlar los precios estratégicos, administrar los costos empresariales, bajar artificialmente los intereses, interferir en el margen de lucro y descuidar el control de la inflación. En resumen, el flujo principal de los análisis avanza en la dirección de atribuir al modo de regulación de las relaciones sociales de producción capitalista la razón última para la desintegración general del régimen de acumulación postfordista y financierizado del país.
Si bien es cierto que determinadas decisiones políticas tienden a interferir en la dinámica del conflicto distributivo, en especial aquellas que se refieren a la exención de la planilla de pagos de las empresas a expensas de las cuentas públicas y a la administración de los precios del combustible y de la energía eléctrica en detrimento del control inflacionario, nos parece claro que el foco puesto en la regulación política es demasiado reducido para iluminar la complejidad de la crisis actual. En primer lugar, debido a que estas explicaciones no son capaces de revelar las modificaciones en la estructura de clases que tuvo lugar durante los últimos trece años en el país. Sin mencionar los efectos de la crisis económica internacional, algo completamente fuera del alcance de esta sección, ellas no logran explicar cómo la profundización de las tensiones entre la regulación política y la acumulación económica debilitó progresivamente la capacidad del gobierno federal para apaciguar los conflictos sociales.
El propósito de este artículo es indicar, analizando la evolución del comportamiento político de las clases sociales subalternas, cómo la tensión entre la regulación política y la acumulación económica característica del actual modelo de desarrollo brasileño contribuyó al colapso de la hegemonía de Lula.

Los días que conmovieron a Brasil. Las rebeliones de junio-julio de 2013

[…] las percepciones humanas se agudizan extrañamente cuando… la multitud de repente se torna ella misma justiciera del caso.
Herman Melville, El estafador y sus disfraces
 
Una era de rebeliones a escala global
Junio de 2013 entrará en la historia de las rebeliones sociales en Brasil como fecha emblemática. Comenzó el 6 junio en San Pablo, con una marcha de aproximadamente 2.000 personas contra el aumento de tarifas en el transporte público. Los jóvenes del Movimiento Pase Libre (MPL) no podían imaginar que sacudirían al Brasil, con una explosión que sólo ha tenido antecedentes semejantes –al menos en su magnitud, aunque con formas bastante diferentes– en la Campaña por el impeachment (destitución) de Collor en 1992 y en la Campaña por elecciones directas en 1985, aún bajo la dictadura militar.
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