Bihr, Alain

Profesor de Sociología, Universidad de Franche-Comté, profesor de filosofía en Estrasburgo, Francia. Es doctor en sociología y autor de diversas obras como: La farce tranquille, Spartacus, 1960. Entre bourgueoisie et prolétariat, L' Harmatta,1989. También es colaborador de Le Monde Diplomatique y de varias otras publicaciones francesas.

Crisis en Europa. ¿Sin novedad en el frente?

Autor(es)

Hace ya tres años que venimos explicando por qué se tendió la trampa de la austeridad neoliberal y cómo esta estaba estrangulando progresivamente, aunque de modo desigual, a todas las naciones europeas, sobre todo a las clases populares. Aplicadas obstinadamente desde hace más de tres décadas por los gobiernos de cualquier color político, las políticas neoliberales combinaban un alto nivel de desempleo crónico con el desarrollo de puestos de trabajo precarios, la austeridad salarial (aumentos de salarios nominales inferiores a las mejoras de la productividad) y el desmantelamiento progresivo de los mecanismos de protección social, con la consiguiente agravación generalizada de las desigualdades sociales de todo tipo, el alza vertiginosa de las rentas altas y la ampliación de las grandes fortunas. Paralelamente, se produjo una extensión de la pobreza y la miseria al amparo de una internacionalización cada vez mayor de la circulación de capitales en todas sus formas (la llamada “globalización”), que se ha traducido sobre todo en una agudización de la competencia entre los trabajadores de todo el mundo.

Las formas concretas del trabajo abstracto

Autor(es)

 

Hasta el presente, el concepto marxiano de trabajo abstracto ha atraído muy poco la atención de los comentaristas de Marx. Por ejemplo, en el artículo “Trabajo” del Diccionario Crítico del Marxismo, Jaques Bidet le consagra solamente algunas líneas y no menciona de ninguna manera los problemas que el mismo suscita.[1] Sin embargo Marx subraya desde el comienzo en El Capital la importancia de esta noción y su carácter propiamente revolucionario desde el punto de vista de la comprensión de los fenómenos económicos en el marco de las relaciones capitalistas de producción, diciendo:

Nadie, hasta ahora, había puesto de relieve críticamente este doble carácter del trabajo representado por la mercancía. Y como este punto es el eje en torno al cual gira la comprensión de la economía política, hemos de detenernos a examinarlo con cierto cuidado.[2]

 

A propos d’un exces de plus-value

Autor(es)

Carre Rouge N° 40 abril 2009

Dans l’article intitulé « La récession mondiale : moment, interprétations et enjeux de la crise » paru dans le n°39 de Carré Rouge, François Chesnais conteste les éléments d’analyse de la récente crise financière et bancaire mondiale, qui n’est jamais que la dernière phase en date de la crise structurelle dans laquelle le capitalisme est entré au cours des années 1970, analyse que j’ai eu l’occasion de développer dans le numéro 199 d’A Contre-Courant sous le titre : « Sur la crise (1) : Le triomphe catastrophique du néolibéralisme ». Il vise notamment la thèse selon laquelle cette crise trouverait sa source dans un excès de plus-value. D’une part, cette thèse lui paraît proprement hérétique d’un point de vue marxiste ; et, d’autre part, elle n’est pas, à ses yeux, susceptible de rendre compte du processus ayant mené à la récente crise financière. C’est sur ces deux points que je voudrais ici lui répondre.

A propósito de un exceso de plusvalía

Autor(es)

(Version française)

En el artículo “La recesión mundial: el momento, las interpretaciones y lo que se juega en la crisis”, aparecido en el número 39 de Carré Rouge, François Chesnais discute los elementos de análisis de la reciente crisis financiera y bancaria mundial, que no es más que la última fase en la evolución de la crisis estructural en la que el capitalismo entró en el curso de los años 1970; análisis que tuve la ocasión de desarrollar en el número 199 de À Contre-Courant bajo el título de “Sur la crise (1): Le triomphe catastrophique du néolibéralisme” [“Sobre la crisis (1): El triunfo catastrófico del neoliberalismo”]. Chesnais apunta especialmente contra la tesis según la cual esta crisis tendría su fuente en un exceso de plusvalía. Por una parte, esta tesis le parece claramente herética desde un punto de vista marxista; y, por otra, ella no es, a su entender, capaz de dar cuenta del proceso que condujo a la reciente crisis financiera. Es sobre estos dos puntos que yo quisiera responderle aquí.

Ajustes a la noción de vanguardia

Autor(es)

Hoy parece que la noción de vanguardia pertenece, definitivamente, al museo de antigüedades de la historia del movimiento obrero o, peor aún, a los famosos basureros de la historia. Puede en rigor interesar académicamente a determinados investigadores del movimiento obrero, pero ni siquiera este tipo de referencias existe en las organizaciones que se reivindican herederas del mismo. Algunas, de tradición anti-autoritaria (libertaria o consejista), siempre la rechazaron considerándola directamente enfrentada al proyecto de auto-emancipación, central en la lucha de los oprimidos. Otras, sobre todo las provenientes de la tradición leninista, en su inmensa mayoría, ni se atreven a mencionarla o explícitamente renunciaron a ella, a causa de los dramas y crímenes cometidos en su nombre. 

La auto-actividad en las luchas de hoy

Autor(es)

Las pocas reflexiones que siguen apuntan a precisar las orientaciones generales del taller Auto-actividad en las luchas de hoy cuya apertura fue decidida en el encuentro de Nyon los días 20 y 21 de mayo de 2006. Las propuestas de investigación finales tienen un propósito meramente indicativo.

"La emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos". Así comienza el preámbulo de los Estatutos generales de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), mas conocida por el nombre de Primera Internacional. Redactado por Marx en 1864, el texto enuncia claramente el principio de la auto-emancipación del proletariado. Y la historia del siglo y medio transcurrido desde entonces se ha encargado de ilustrarlo ampliamente. Directamente, por un lado: todos los ascensos y embates revolucionarios del proletariado lo han visto entrar en actividad como una clase capaz de movilizarse y organizarse por si misma y, simultáneamente, de reorganizar al conjunto de la producción social, sentando con ello las bases de la sociedad comunista; y también por la negativa: cada vez que, por el contrario, se instituyó una relación sustitutista entre la clase y las organizaciones (sindicales o políticas) que pretendían dirigirla y actuar en nombre de ella, fueron las antiguas relaciones de explotación y dominación las que terminaron reproduciéndose, bajo una u otra forma.

«Temps modernes, horaires antiques. La durée du travail au tournant d’un millenaire», de Pietro Basso

Autor(es)

Lausana, Editions Page deux, 324 páginas.

Este trabajo de Pietro Basso, profesor de sociología en la Universidad de Venecia, hace el contrapunto a una de las ideas más difundidas y compartidas tanto por el gran público como por los medios académicos.

La tesis esencial de la obra es que los incrementos en la productividad del trabajo de los que se vanagloria el capitalismo desde hace más de un siglo están lejos de ser acompañados por una continua e irreversible reducción de la duración (diaria, semanal, anual) del trabajo en la industria, sector clave de la economía capitalista. Que a lo largo de todo el siglo veinte la duración del trabajo tendió gradualmente a estancarse o, en el mejor de los casos, a disminuir débilmente. E incluso que, al fin de ese período, está volviendo a aumentar. Pietro Basso esgrime datos estadísticos tomados de las mejores fuentes.

La crisis de la sociabilidad.

Autor(es)

 

                           La década del 70 vió desarrollar rápidamente, en todos los países occidentales, lo que entonces se denominó los nuevos movimientos sociales: movimientos ecológicos, ciertamente, también movimientos antinucleares y pacifistas, movimientos regionalistas y de ámbito nacional, movimientos urbanos, movimientos feministas, y, de modo más amplio, antisexistas, etc. Si esos movimientos declinaron desde entonces, en su huella brotó un matorral de asociaciones y de prácticas alternativas, que se pronuncian más o menos en ruptura con el orden existente.

Los desafios actuales del movimiento obrero.

Autor(es)

 

Conferencia pronunciada el 2 de setiembre de 1998 en el Instituto de Filosofía e Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (Unicamp), São Paulo, Brasil.
Introducción
 
En líneas generales, el movimiento obrero atraviesa hoy una crisis grave, ya sea al Sur como al Norte. Entre tanto, si las opiniones son convergentes sobre el diagnóstico general de la crisis, ellas son divergentes con relación a las causas que la provocan y más aún sobre los remedios a aplicar. Algunos hasta proponen pura y simplemente dejar morir al enfermo, declarando su mal incurable e incluso felicitándose por su deceso.
Soy de los que piensan que si bien la crisis es seria, no es mortal. Por lo tanto, es conveniente identificar claramente los obstáculos que se presentan actualmente en el camino del movimiento obrero o, si se prefiere, más precisamente los desafíos que le impone la situación actual y que éste debe aceptar. He aquí el propósito central de esta exposición.

 

Distribuir contenido