Bensaïd, Daniel

Nació en 1946 en Toulouse y falleció en París en 2010. Fue uno de los pensadores marxistas contemporáneos más innovadores y un consecuente militante “práctico”. Tuvo destacada participación en las luchas de mayo del ’68 y, a partir de entonces, como dirigente de la Liga Comunista Revolucionaria de Francia y del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional, intervino activamente y durante décadas en las actividades y debates del movimiento trotskista y la izquierda revolucionaria en general. Como pocos supo combinar la intensa actividad política, la docencia, la producción teórica y literaria. Fue profesor de filosofía en la Universidad de París VIII Saint Denis, escribió numerosos artículos, fundó y dirigió la revista Contre-Temps y publicó muchos libros: Mai 68 : une répétition générale(1968) fue el primero de ellos; el último, La Politique comme art stratéguique (2011). Hay entre ambos unos cuarenta títulos, entre los que destacan La Discordance des temps. Essais sur les crises, les clases, l’histoire (1995) “contrapunto y complemento” de Marx l’intempestif. Grandeurs et misères d’un aventure critique (XIXe-XXe siècles) editado en francés el mismo año y en 2003 por Ediciones Herramienta.

Marx intempestivo. Grandezas y miserias de una aventura crítica

 

 

Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, 2da edición, mayo de 2013, 552 páginas, ISBN 978-987-1505-34-0 

 
 
Con prólogo de Michael Löwy, preparado especialmente para esta edición.
 
 

El hundimiento del “campo socialista”,  la conversión de la China antes llamada comunista en una meca del capitalismo y la crisis que, sin final a la vista, conmueve el orden planetario del capital, marcan nuestro tiempo y plantean un severo desafío a la tradición crítica, empeñada en comprender y subvertir el fundamento del reino de la mercancía. Marx fue el más agudo crítico de ese poder, pero el dogmatismo desvirtuó y embotó en gran medida su legado y otros llegaron luego a tratarlo como a “un perro muerto”… ¿Sirve Marx para escudriñar los signos de esta época en que el capital, vertiginosamente, se hizo mundo? Bensaïd responde a esa pregunta presentándonos un Marx intempestivo  “tironeado entre presente, pasado y porvenir” y, por eso mismo, plenamente actual.
No pretende devolvernos un pensamiento puro y unívoco, liberado de escorias y contradicciones. Ocurre que Marx mismo fue polémico y polifónico, vivió discutiendo con todos, consigo mismo y con sus propios fantasmas. Acá no se trata tanto de oponer un Marx original a sus deformaciones, como de sacudir la modorra de las ortodoxias, para que se aprecie la coherencia de una empresa crítica que hoy cobra un máximo de actualidad, precisamente, porque el fetichismo de la mercancía llegó hasta el último rincón del planeta.
De este Marx intempestivo, que rompió con los cánones científicos y políticos más reconocidos en su tiempo y resucita cuando se creía que sus cenizas estaban definitivamente aventadas, es preciso un balance con inventario. Y es lo que en este libro se ofrece: con rigor conceptual, inspiración crítica y pasión libertaria.
 
 
Esta es la segunda edición en castellano de Marx intempestivo, que incluye una presentación escrita especialmente a tal fin por el compañero de lucha y amigo de Daniel Bensaïd, Michael Löwy.
 
 
 

 

Teoría del valor, trabajo y clases sociales. Entrevista con Daniel Bensaïd

Presentación
Henrique Amorim  y Leandro de Oliveira Galastri
 
Para entrar en la lucha, no es necesario
poseer las llaves del paraíso de la ciudad perfecta.
Es resistiendo  a lo que parece irresistible
que nos tornamos  revolucionarios, sin  saber. 
(Bensaid, 2009: 116)
 
Daniel Bensaid murió en combate en el último día 12 de enero. Participaba de un avanzado frente de batalla de la guerra contra el capital, siendo figura prominente de los esfuerzos de construcción del Nuevo Partido Anticapitalista de Francia, creado oficialmente en enero de 2009. Fue también uno de los fundadores de la más reciente versión impresa de la revista Contratemps, que procura ser actualmente instrumento intelectual de la tentativa de renovación de las estrategias de la izquierda revolucionaria francesa. Tales fueron los últimos movimientos de una vida enteramente guiada por la convicción en la militancia socialista, desde fines de la década del sesenta, cuando Bensaid se encontraba ya entre los agudos críticos juveniles del status quo en la ola contestataria del mayo del 68 francés.    

Potencias del comunismo

Daniel Bensaïd (1946 - 2010)

 
En memoria de Daniel Bensaïd, consecuente militante y notable teórico trotskista francés fallecido el 12 de enero de 2010, publicamos el que posiblemente sea su último trabajo, preparado para abrir la discusión en el Encuentro “Potencias del comunismo” realizado los días 22 y 23 de enero del corriente año en la Universidad de París 8.
Mas allá del sentido homenaje al compañero desaparecido, la publicación de este artículo[1] constituye una importante contribución al debate sobre el socialismo, el comunismo, hoy.[2]
 
Potencias del comunismo
En un artículo de 1843 sobre “los progresos de la reforma social en el continente”, el joven Engels (recién cumplidos los 20 años) veía el comunismo como “una conclusión necesaria que se está claramente obligado a sacar a partir de las condiciones generales de la civilización moderna”. Un comunismo lógico en suma, producto de la revolución de 1830, en la que los obreros “volvieron a las fuentes vivas y al estudio de la gran revolución y se apoderaron vivamente del comunismo de Babeuf”. 

Tiempos históricos y ritmos políticos.

Al contrario de lo que muchos suponen, Marx no es un “filósofo de la historia”. Es más bien -y mucho antes que la segunda Consideración intempestiva de Nietzsche, La Eternidad por los Astros de Blanqui, el Clio de Péguy, las tesis “Sobre el concepto de la historia” de Walter Benjamin, o el libro póstumo de Siegfried Kracauer La Historia - uno de los primeros en haber roto categóricamente con las filosofías especulativas de la historia universal: providencia divina, teleología natural, u odisea del Espíritu. Esta ruptura con respecto a las “concepciones verdaderamente religiosas de la historia” está sellada por la formulación definitiva de Engels en La Sagrada Familia: “¡La historia no hace nada!”. Esta constatación lapidaria deja de lado toda representación antropomórfica de la historia como un personaje todopoderoso que maneja los hilos de la comedia humana a espaldas de los seres humanos reales. Esto está desarrollado y expresado muchas veces en La Ideología alemana

¿La revolución sin el poder?

Acerca de un libro reciente de John Holloway

La Révolution sans le pouvoir ?

A propos d’un récent livre de John Holloway

Marx intempestivo. Grandezas y miserias de una aventuura crítica. Presentación

El hundimiento de las dictaduras del Este europeo no es sólo un acontecimiento en lo político. También lo es para el pensamiento y, especialmente, para la tradición crítica que desde hace siglos trabaja para sacar a luz el fundamento del reino de la mercancía. Durante mucho tiempo, Marx fue considerado el analista mas perspicaz de ese poder. Después, el dogmatismo se apoderó de su leyenda, le construyó un mausoleo y usurpó su obra.

Pero no se espere sin embargo de este libro la revelación de un pensamiento puro, al fin desprendido de sus escorias políticas. Porque si bien se mira, surge claramente que Marx se pasó la vida peleando con su sombra y discutiendo con sus propios fantasmas. Y acá no se trata tanto de oponer un Marx original a sus deformaciones, como de sacudir la pesada modorra de las ortodoxias, para que se aprecie la coherencia de una empresa crítica de actualidad indudable: ¿el fetichismo de la mercancía no llegó acaso hasta el último rincón del planeta?

En primer lugar, mostrando lo que con toda seguridad el pensamiento de Marx no es: ni una filosofía del fin de la historia, ni una sociología empírica de las clases anunciando la inevitable victoria del proletariado, ni una ciencia para conducir a los pueblo del mundo por los caminos del progreso inexorable.

Estas tres críticas - de la razón histórica, de la razón económica y de la positividad científica - discuten y se complementan. Están en el centro del empeño crítico de Marx y constituyen entonces, lógicamente, el esqueleto de éste libro.

Y explican también, al mismo tiempo, para qué puede servir hoy la relectura de los grandes textos - sobre todo El capital - , en qué contribuyen a la respuesta de los interrogantes contemporáneos sobre el sentido de la historia y la concepción del tiempo, sobre las relaciones entre las contradicciones sociales y los otros modos de conflictividad (según el sexo, la nacionalidad o la religión), sobre la validez del modelo científico predominante sacudido por las mismas prácticas científicas.

De este Marx intempestivo, que en su época rompió sin vacilaciones con los cánones científicos y políticos más reconocidos y resucita cuando se creía que sus cenizas estaban definitivamente aventadas, es preciso un balance con inventario. Y es lo que acá se hace: con ciencia, consecuencia e inspiración crítica.

La humanidad más allá del Capital

"La Humanidad más allá del Capital": el tema propuesto sin signos de interrogación por los organizadores de este III Congreso Marx Internacional para esta sesión de clausura implica tres pre-conceptos optimistas: primero, que ya existe una Humanidad singular y mayúscula; segundo, que habrá una más allá del Capital; tercero, que este más allá no será también un más allá de la humanidad, contrariamente a lo que las tendencias a la autodestrucción de la especie pueden hacer temer.

Estos pre-conceptos están puestas a prueba por el malestar creciente con la mundialización y la barbarie del mundo, de lo que los atentados del 11 de septiembre y la guerra ilimitada al terrorismo decretada por G. W. Bush en su discurso del 20 de septiembre constituyen el último desarrollo.

Multitudes ventrílocuas. (A propósito de Multitud, de Hardt y Negri)

Multitud. Guerra y democracia en la era del Imperio,[1] el último libro de Michael Hardt y Antonio Negri, prolonga la reflexión comenzada en Imperio. Ambos autores responden algunas críticas y objeciones, aclaran posibles malentendidos y dan precisiones sobre su pensamiento. Multitud se presenta bajo la forma de tres grandes partes: la que versa sobre la noción de multitud constituye el eje central, entre una primera parte consagrada a la guerra y una tercera, más prospectiva, consagrada a la democracia. Este libro permite confirmar importantes puntos de convergencia y de encuentro: sobre la importancia atribuida al estado de guerra permanente en la determinación de la situación mundial, sobre la atención puesta en la cuestión de la propiedad y en las contradicciones exacerbadas entre la socialización del trabajo (especialmente intelectual e inmaterial) y la apropiación privada, sobre el hilo conductor que constituye la cuestión democrática para todo proyecto emancipatorio.

La política como estrategia

A Hannah Arendt le preocupaba que la política pudiera desaparecer completamente del mundo.1 Ante los desastres del siglo, resultaba inevitable establecer si "en definitiva la política todavía sigue teniendo algún sentido". Lo que estaba en juego en esos temores era algo eminentemente práctico: "El sinsentido alcanzado por toda la política queda puesto de manifiesto por el callejón sin salida en que se precipitan las cuestiones políticas particulares"2.

Para Arendt, el totalitarismo era la forma que tomaba esa temida desaparición. Hoy día nos topamos con otra cara del peligro: el totalitarismo con rostro humano, propio del despotismo de mercado. En él, la política está comprimida entre el orden establecido de los mercados financieros y las prescripciones moralizantes del capital ventrílocuo.

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