Toda política económica actual tiene un ancla, un instrumento de regulación de políticas públicas, para el control de la inflación. Dado el fin de la Unión Soviética y de otras experiencias revolucionarias, partidos del proletariado y otros aplican “anclas” en función del interés de la burguesía, en gobiernos nacionales subordinados al Imperialismo. Lo hacen en perjuicio de la desconcentración de la renta, de la reversión de las privatizaciones y de daños ambientales por medio de reformas estructurales. Gobiernos pro-socialismo, a su vez, enfrentan dificultades para controlar la inflación y tienen reformas bloqueadas. Tenemos que superar la…