El Partido Comunista Cubano prepara su VI Congreso para abril próximo y para ello emitió un documento económico-social que, en los amigos de la revolución cubana despierta grandes preocupaciones y, para la población de la isla, es un golpe brutal, desmoralizador. Desgraciadamente, salvo los enemigos del proceso revolucionario, que se regocijan con las dificultades por las que éste atraviesa, no se leen análisis ni se escuchan opiniones sobre el curso que está siguiendo la revolución cubana, que sin embargo es tan decisiva para el proceso de liberación de toda América Latina. Por eso, considero una obligación referirme a este tema.Haré inicialmente algunas consideraciones generales, dejando para mas adelante el estudio de los puntos o artículos más peligrosos del documento del PCC y, naturalmente, lo que podría ser una alternativa.En primer lugar, considero que seguir con detenimiento y pasión lo que sucede y podría suceder en Cuba es un derecho y un deber, no sólo de todo socialista, sino también de todo latinoamericano que lucha por la independencia de nuestros países y por la liberación nacional y social del continente. En efecto, lo de Cuba es demasiado importante y demasiado grave para que sea sólo tema de discusión de los cubanos.