En un artículo publicado en la revista Herramienta, "La tortuosa configuración hegemónica en Venezuela"[1], señalamos que la crisis venezolana era la expresión de la dificultad de constituirse una nueva hegemonía. Advertíamos que el actual proceso al no haber sido resultado de un pacto como otrora lo fuera el de Punto Fijo[2], llevaría en su seno un conjunto de contradicciones determinadas por el carácter de las alianzas que se estaban constituyendo; por la aparición de nuevos actores en la escena política nacional y por el contenido de los cambios que se manifestaban como consecuencia de una ruptura institucional con el pasado.
Resumen
El presente artículo forma parte de un conjunto de reflexiones que hemos venido haciendo en distintos trabajos, foros y congresos internacionales (España 2000, 2002; Estados Unidos y Perú 2001), que han pretendido dar cuenta de la evolución política de Venezuela luego de 1999, con la llegada de Hugo Chávez Frías a la Presidencia de la República. Este nuevo intento busca enmarcar el contexto dentro del cual, en mi opinión, se dan los eventos del 11 de abril de 2002, con el supuesto golpe de Estado. Pido de antemano disculpas por lo que pueda ser una redundancia ante la posibilidad que existan ideas y frases que se repitan.