Acha, Omar

Historiador y ensayista. Doctorado en la Universidad de Buenos Aires y en la École des Hautes Études en Sciences Sociales, es investigador del CONICET y docente en el Departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras. Ha publicado los libros El sexo de la historia (2000), Carta abierta a Mariano Grondona: interpretación de una crisis argentina (2003), La trama profunda (2005), La nación futura (2006), Freud y el problema de la historia (2007), La nueva generación intelectual (2008), Las huelgas bancarias, de Perón a Frondizi (2008), Historia crítica de la historiografía argentina, vol. 1, Las izquierdas en el siglo XX (2009), Los muchachos peronistas (2011); ha compilado en colaboración Cuerpos, géneros e identidades (2000) e Inconsciente e historia después de Freud (2010), Integra los colectivos editores de las revistas Herramienta. Revista de Crítica y Debate Marxista y Nuevo Topo. Revista de Historia y Pensamiento Crítico.

El Instituto “Dorrego” y un revisionismo histórico de izquierda

Autor(es)

 

 
La controversia provocada por la creación del Instituto de Revisionismo Histórico Argentino y Iberoamericano “Manuel Dorrego” y ciertas reacciones universitarias ante el hecho, brinda la oportunidad para una discusión demorada sobre una revisión de la historiografía desde la izquierda.
La eventualidad de una revisión generalizada de la historiografía parecía inviable desde el golpe de estado militar-civil de 1976 hasta nuestros días. Se tornó una práctica pasada de moda y archivada en la era de la ideología. Sostendré que desde hace una década habitamos una vacancia historiográfica habilitadora de una obra revisionista.
Tal faena no puede ser acometida desde un supuesto revisionismo kirchnerista de extrema debilidad intelectual y escaso valor histórico, ni tampoco de una historiografía académica que, en sus rangos prevalencientes, se refugia en la “autonomía” científica de su “campo”.
Situaré la importancia de la controversia mencionada para ubicar luego lo que más me interesa desarrollar, a saber, las condiciones de un revisionismo histórico de izquierda. Creo que al respecto se ha dicho, todavía, demasiado poco. Sugeriré algunos temas básicos para futuras discusiones.

El Bicentenario y las incertidumbres político-culturales de la izquierda

Autor(es)

La performance ante la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo (1810-2010) es un termómetro de precisión útil para medir la energía cultural y política de la izquierda en la Argentina de hoy. Y lo que ese termómetro nos muestra es poco halagador. No quiero sembrar desesperanza. Sólo me anima la voluntad de despejar los velos que abrigan nuestra incomunicación con el enigma de regresar a la disputa por la hegemonía, esto es, la producción de un discurso de alcance “nacional” entendiendo así un relato que interese a amplios sectores de la población y no las perspectivas minoritarias con que se hartan los grupos pequeños. Porque la incapacidad para ofrecer un relato propio y alternativo de la historia nacional es la expresión de la insolvencia para plantear una política convincente desde la izquierda. Es innecesario oponer un “pesimismo de la inteligencia”, que nos mostraría impiadosamente lo que hay, a un “optimismo de la voluntad” por el cuál seguiríamos luchando a pesar de todo.
Notas anticipatorias de estas líneas, leídas por aquí o allá, me revelaron el rechazo de la izquierda por unas pocas ideas que parecen aguafiestas. Se me reprochó que cuestionaban “temas importantes”. Pero hay cosas que deben ser dichas aunque disgusten al conformismo. Reconocer la desnudez de nuestros pies en el desierto quizá ayude a calzar las suelas que nos permitan dar los primeros pasos en el reverdecer de la esperanza. 
 

El Bicentenario y las incertidumbres culturales de la izquierda

Autor(es)

 
 
Ni reír ni llorar, comprender.
Spinoza
 
 
El Bicentenario es un termómetro de precisión útil para medir la energía cultural y política de la izquierda en la Argentina. Y lo que ese termómetro nos muestra es poco halagador. No quiero sembrar desesperanza. Sólo me anima la voluntad de despejar los velos que abrigan nuestra incomunicación con lo real. Es innecesario oponer un “pesimismo de la inteligencia”, que nos mostraría lo que hay, a un “optimismo de la voluntad” por el cuál seguiríamos luchando a pesar de todo. Notas anticipatorias de estas líneas, leídas por aquí o allá, me revelaron el rechazo de la izquierda por unas pocas ideas que parecen aguafiestas. Se me reprochó que cuestionaban “temas importantes”. Pero hay cosas que deben ser dichas aunque disgusten al conformismo. Reconocer la desnudez de nuestros pies en el desierto quizá ayude a calzar las suelas que nos permitan dar los primeros pasos en el reverdecer de la esperanza. 

El Bicentenario y las incertidumbres culturales de la izquierda

Autor(es)

 
 
Ni reír ni llorar, comprender.
Spinoza
 
 
El Bicentenario es un termómetro de precisión útil para medir la energía cultural y política de la izquierda en la Argentina. Y lo que ese termómetro nos muestra es poco halagador. No quiero sembrar desesperanza. Sólo me anima la voluntad de despejar los velos que abrigan nuestra incomunicación con lo real. Es innecesario oponer un “pesimismo de la inteligencia”, que nos mostraría lo que hay, a un “optimismo de la voluntad” por el cuál seguiríamos luchando a pesar de todo. Notas anticipatorias de estas líneas, leídas por aquí o allá, me revelaron el rechazo de la izquierda por unas pocas ideas que parecen aguafiestas. Se me reprochó que cuestionaban “temas importantes”. Pero hay cosas que deben ser dichas aunque disgusten al conformismo. Reconocer la desnudez de nuestros pies en el desierto quizá ayude a calzar las suelas que nos permitan dar los primeros pasos en el reverdecer de la esperanza.
 

La revolución en Haití y su legado para el porvenir de la emancipación: Un punto de vista histórico-filosófico

Autor(es)

Este trabajo analiza el proceso de la Revolución Haitiana entre 1791 y 1804 en su significación para el pensamiento y praxis críticos en el momento del bicentenario. El tema será abordado en dos registros. El primero será un recorrido de los principales rasgos de la larga lucha de liberación en lo que hoy se conoce como Haití, en el marco del ciclo revolucionario que siguió a la Revolución Francesa de 1789, pero de rasgos tan propios en la situación colonial. El segundo registro será una reflexión sobre las modalidades de representación histórica habituales en la historiografía de las revoluciones y en la idea filosófica de la historia.

La historia de izquierda en la Argentina

Autor(es)

El balance

 
Este texto anticipa algunas conclusiones de un libro de próxima aparición: Historia crítica de la historiografía argentina. Vol. 1, Las izquierdas en el siglo XX.[1] En dicho texto se reconstruyen las principales tradiciones de interpretación histórica del pasado argentino elaboradas desde las izquierdas. Son estudiadas las producciones históricas del socialismo, el comunismo, el anarquismo, el trotskismo, la izquierda nacional y la izquierda peronista. Además se discuten las perspectivas históricas de dos autores singulares: José Ingenieros y Osvaldo Bayer. De dicho examen se deriva que los nudos temáticos cruciales para la historiografía de izquierda en la Argentina del siglo XX fueron la estructura socioeconómica de la colonia, la revolución de mayo de 1810, los caudillos del interior del país, el rosismo, la Guerra del Paraguay, los intelectuales de la Generación de 1837, el roquismo y la crisis de 1890, la inmigración, el yrigoyenismo y el primer peronismo.

 

La nueva generación intelectual. Incitaciones y ensayos. Presentación

Autor(es)

Este ensayo argumenta que una nueva generación intelectual está naciendo en la Argentina. La desgracia y oportunidad de esa generación es que no puede hacer su matricidio o parricidio, porque antes de su advenimiento, ocurrido entre los fuegos de la crisis del 2001, la vida intelectual en la Argentina había cesado. Hoy tenemos universidades, industria cultural y querellas del pasado irresueltas. Pero no existe el debate por un proyecto que agite el pensamiento y la acción. Las actitudes de la intelectualidad argentina en los últimos años delatan su irremediable crepúsculo.

Es preciso reaccionar ante ese camino sin salida. De otro modo se naturalizaría la medianía intelectual prevaleciente. Es necesario proponer una praxis crítica radical. ¿Cómo hacerlo? Esa incógnita recorre toda la discusión. La salida avizorada consiste en la modulación de una generación intelectual de izquierda, múltiple, politizada, cooperativa, sin liderazgos carismáticos, pero con ideas potentes y prácticas colectivas. Sobre todo, esa nueva generación cuyos brazos ya se agitan insumisos en el panorama cultural actual no pretende ser una élite, ni cree en la promesa de una Argentina capitalista y liberal. Es una generación que se hace latinoamericana. Se torna popular sin resignar su capacidad crítica y su esfuerzo innovador. En ese sentido no es populista. Carece de una vocación de dirección intelectual. Renuncia a ser una intelligentsia consejera de los poderosos. Quiere fundirse críticamente en el pueblo, porque es parte de él. Ese pueblo ya no es la entelequia homogénea del nacionalismo sustancialista, sino la diversidad creativa de las clases y subjetividades oprimidas. La nueva generación pretende ejercer hoy la obra intelectual como se la hará, en el porvenir, en la sociedad libre. Se trata de una alianza crítica de singular factura, que debe mucho a las generaciones predecesoras, pero que hace el balance de dos siglos argentinos de obrar intelectual e interviene en el panorama fosilizado actual para invocar deseos de saber y revolución.

El marxismo de derecha: elementos para su definición y crítica

Autor(es)

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Este artículo está destinado a discutir una dificultad en el marxismo actual, o más exactamente, dentro del complejo, conflictivo e incierto territorio que denominamos marxismo. Su redacción fue estimulada por el contraste entre algunas de sus formas concretas y la distancia que se percibe con los principios de la política de izquierda. En otras palabras, por la evidencia de una colonización derechista del marxismo. Para dar cuenta del fenómeno es necesario explicarlo, fecharlo y describirlo. Aquí sólo podré ofrecer una perspectiva esquemática, anticipatoria de una investigación en curso.

El punto de partida conceptual de este ensayo se legitima en la distinción entre dos términos: marxismo e izquierda. No se trata de sinónimos, porque se puede ser de izquierda sin ser marxista. Por ejemplo, esto es habitual en el anarquismo. O también en algunas versiones del cristianismo de liberación y del feminismo. El campo de la izquierda es más extenso que el marxismo. Pero, ¿se puede ser marxista sin ser de izquierda? Esa es justamente la brecha donde introduzco mi querella: sostengo que sí, que existe un marxismo de derecha.

La irresistible seducción filosófica del marxismo

Autor(es)

 

Un libro reciente nos propone un abordaje historiográfico de los avatares actuales del marxismo, una vez desacreditada la aparente renovación que en la década de 1960 propuso el estructuralismo althusseriano.[1] Elías José Palti estudia algunas propuestas teórico-políticas marxistas contemporáneas, y lo hace desde un enfoque de historiador. Aquí y allá se transparenta la vocación política que el texto entraña, pero podemos dejar de lado esas vacilaciones, que no son lo fundamental. Su tema no es el marxismo, sino las respuestas a la crisis del marxismo en nuestros días.

El retorno a Lenin en Slavoj Zizek "A propósito de Lenin. Política y subjetividad en el capitalismo tardío"

Autor(es)

Buenos Aires, Atuel/Parusía, 2004, 190 páginas.

Slavoj Žižek compone el elenco de la intelectualidad revolucionaria mundial. Sus trabajos son importantes porque contornean un tema de nuestro tiempo: ¿Qué implica hoy una política revolucionaria? Ese interrogante convoca asuntos y tradiciones diversas, que Žižek criba, muele y reorganiza, en un mortero que él quiere lacano-marxista.

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